martes, 28 de septiembre de 2010

Gargantilla Sabana negra

Cuando acabo una pieza suelo fotografiarla lo más cerca de mi taller posible, ultimamente las hago en un portal de una vieja casa deshabitada pero hoy ha sido imposible, unos hombres estaban sacando toda la porquería que había en su interior, por lo cual me fui al siguiente portal, pegado éste al camión en el que metían lo que iban encontrando.
Fueron pasando de uno en uno y todos me hacían algún comentario sobre las fotos que estaba haciendo.
Uno, muy gracioso, me dijo:
-¡Qué collar más antiguo!
a lo que contesté:
-Lo es, tiene 5 minutos de vida, ja,ja...

De pronto, le veo meter una de esas botellas antiguas donde se metían los licores a granel y le digo:
-Si la vais a tirar, me la quedo.
Y así fue, algo flipados, me la bajaron  para después ayudarme a despojarla del asqueroso mimbre que la recubría.
 Mira por donde...¡ya tengo un nuevo cuello para mis gargantillas!

Aun le falta algo de limpieza interior porque, en lugar de licor, le metieron pintura y con agua y jabón no llega, mañana compraré un disolvente para dejarla impecable.

6 comentarios:

isabel, dijo...

Me gusta mucho el resultado, no era facil verlo con lo que tenía encima...
Tengo 6 recogidas por mi marido, cuando vea ésta utilidad le va encantar.
Besos.

maite dijo...

Impresionante!!!!
Me encanta.....;¬)

susana dijo...

jajaja, eres peor que yo.... siempre dandole vuletas a la cabeza

M Y T dijo...

Muy bonita!

M. dijo...

Preciosa pieza.

beatriz oviedo dijo...

Nini, tienes ojo de lince. Yo jamás hubiese visto la botella tan bonita que escondía ese mimbre de aspecto sucio y cochambroso. La persona que se deshizo de ella - si ve esta entrada- debe estar cuando menos tirándose de los pelos