¿Qué ha empezado un año nuevo?
¿qué ya estamos en el 2010?
¡No me lo puedo creer!, y yo sin enterarme y, lo que es peor, sin transmitiros mis buenos deseos.
Fuera bromas, espero que lo hayáis pasado fenomenal y que me echáseis mucho de menos.
No me refiero, simplemente, a estos días, sé que comprendéis que son de mucho trabajo para mí, hablo de haber descuidado mis entradas durante tanto tiempo.
Cuando abrí este blog, lo hice porque vivía a 1000 km. de mi casa y necesitaba tener más contacto con mi gente. Lo que no sospechaba es que acabaría encontrando verdaderas amigas, a las que jamás hubiese conocido, gracias a él y a las que quiero pedirles que me sigan como hasta ahora lo han hecho, aunque yo me despiste de vez en cuando y no les corresponda en fechas cocretas.
El año pasado decidí no enviar mensajes por nochebuena o navidad a personas que adoro y con la que no hablo durante todo el año.
Suena raro, lo sé, pero pienso que son días en los que estamos tan saturados de intercambiar buenos deseos, cortados por el mismo patrón, que pasados un par de ellos no recordamos ni con quién hemos hablado o a quién le hemos enviado un msn y viceversa.
Lo que se me ocurrió fue dejar pasar un tiempo y, durante unos días me dediqué a llamar a esas personas que siempre serán tus amigos pero con las que no tienes un trato continuo y así saber, con claridad, como les va la vida.
Sin embargo, este año es diferente, he puesto en mi vida facebook, donde puedo hacerles un seguimiento, me ayuda a no olvidarme de los cumpleaños, veo imágenes de sus mejores momentos y puedo compartir las mías con ellos.
A pesar de todos sus detractores, para mí, es un espacio muy divertido, bastante útil y que me ha ayudado a reducir mi factura telefónica en estas fechas.
En resumen, que tenemos un monton de medios y días para preocuparnos los unos por los otros sin tener porque sentirnos molestos si no nos llegó esa llamadita con la que contábamos.
¡Vamos!, qué paz y amor y 2n que ¡mola mogollón!.